Entrada de la cueva

El nombre de la casa se debe a una cueva que lleva por nombre "La Cueva de Cirondo", llamada así, debido a que allí se refugiaba el bandolero Miguel Cirondo Cuartero. La historia se remonta a principios del s.XIX, donde se corrió el rumor de que se escondía allí un forajido.

 

La "Historia de Cirondo" es una historia de amor en la que se ilusionan las hazañas de Cirondo o sus fechorías, como otros decían.


D. Ernesto Cuéllar Toledo ha escrito un libro sobre esta historia, llamado "Le llamaban Cirondo". Podréis encontrar ejemplares en la casa.

 

Según cuenta el Prólogo de este libro, escrito por Luis Carlos Sahuquillo García: "Decía mi abuela Sofía, dice el autor del libro, que cuando a ella le contaban esta historia, a los ancianos de El Peral se le caían las lágrimas al recordar a Cirondo, pues para ellos fue como un santo."

 

También se comenta en el prólogo que la Historia terminaba con la muerte del famoso bandolero, y la abuela del autor la había escrito de su puño y letra el 5 de agosto de 1953, titulándola "Flores y Golondrinas", pues la misma terminaba manifestando que cada primavera, donde cayo el cuerpo muerto de Cirondo, salían unas bellísimas flores y cientos de golondrinas, que recordaban cómo "velaron" el cuerpo sin mida de Miguel en la sala del Ayuntamiento, con dulces trinos y girando volando alrededor de él.

 

Narra el Prólogo del libro: "CIRONDO era para mi un héroe, lo que yo de niño siempre quise ser, y el rememorar con mi madre la "Historia de Cirondo" y ahora prologar este nuevo libro escrito por nuestro paisano y amigo Ernesto Cuéllar Toledo, me ha hecho verter unas lágrimas de tristeza por lo vivido de niño y por el final de Cirondo."

Salida de la cueva

 

 

Cuenta el autor del libro: "En una mezcolanza sin ánimo peyorativo para la vida y hacienda de nuestro particular bandolero, hemos tratado de incardinar hechos ciertos con ficciones que dan y acercan la realidad en una proximidad de la lejanía cierta y que existió y está ahí en las páginas frías y acaso muertas en el recuerdo de alguien, algunos,...

 

Pero como escribió el poeta gallego Suso del Toro: No busquéis la verdad en los libros, en las páginas frías de la historia, en las letras muertas. La verdad alienta en el viento, en el recuerdo,...

 

Por ello, debemos pensar y pensamos que todo sobre la vida y cuestiones acerca del devenir del bandolero Miguel Cirondo Cuartero alienta en los vientos, aunque sean vientos de recuerdo o añoranza de cosas y seres que alguien ha soñado, fueron tal como él o ella imaginó sin pararse a pensar que acaso ni aún existieron sin en su ficción soñada...

No obstante todo ello, lo que sí es cierto y evidente es que Cirondo existió y fue un bandolero tan atípico y característico cual fue la época en que vivió y donde afloraron tantos y tantos individuos que del asalto a mano armada, el machete, la navaja, el trabuco y el engaño o birlibirloque hicieron leiv motiv de su efímera y mendaz existencia."

 

Fe el contradictorio s.XIX digno de ser olvidado. "El mejor mozo de la provincia de Cuenca - dice la leyenda - teniendo por rebujo el amor de la noble dama, Carmela Escobar, ya dormía el sueño eterno..."

 

El tiempo arrebata la vida y devuelve la memoria. Miguel Cirondo Cuartero vivirá entre nosotros tanto como viva su recuerdo en nuestra memoria.

 


Mas, como dice don José Zorrilla en "El Tenorio":

"... de sus pasos en la tierra, responda él, que no yo..."

 

"El Chavarco", zona donde se encuentra la cueva.

 

Ubicación Entrada Cueva

39°31'40.8"N - 1°54'35.2"W
(39.527992, -1.909768)

Ubicación Salida Cueva

39°31'45.1"N - 1°54'02.1"W
(39.529209, -1.900592)

 

 

Video de El Chabarco

(Zona donde se encuentra La Cueva de Cirondo)

VIDEO DE EL CHABARCO

 


Historia de la Cueva

Complejo Rural La Cueva de Cirondo

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